Sobre el Textus Receptus

Rudolf Ebertshauser hizo la siguiente mención:

“Cada versión del nuevo testamento en lengua española es una traducción de un texto griego del nuevo testamento. Este texto básico griego, por su parte se basa en los más de 5000 manuscritos griegos del nuevo testamento que conocemos hoyEstos a su vez son todos copias de copias anteriores que al final se basan en manuscritos originales

La transmisión del texto del nuevo testamento y nuestras Bíblias de hoy.
Rudolf Ebertshauser –Ediciones cristianas bíblicas- Pág.3

Hasta aquí todo parece correcto excepto por un simple detalle, “Estos a su vez son todos copias de copias anteriores que al final se basan en manuscritos originales” ¿Qué manuscritos originales y en qué idioma? Se han encontrado
fragmentos en su mayoría y algún que otro texto completo como máximo y posible de finales del siglo II y más probable del siglo III.Los únicos textos a los que podríamos darle cierta credibilidad histórica, serían las cartas apostólicas pero únicamente como documentos escritos y no por el derecho de autoría, y no en los evangelios por lo anteriormente expuesto.

El textus receptus es el texto recibido que toda iglesia surgida a la sombra de la reforma posee “completo” desde Lutero, y no el compilado por Eusebio de Cesárea en el siglo IV, claro que esto no puede ser tan descarado y suele decirse que por supuesto el texto recibido (Textus receptus) mantiene sus raíces en tiempos anteriores a la reforma protestante. Sigue diciendo Rudolf Ebertshauser:

“La transmisión textual en que se basa se remonta al ancho cauce de manuscritos bizantinos y hasta los mismos originales”

La transmisión del texto del nuevo testamento y nuestras Bíblias de hoy.
Rudolf Ebertshauser –Ediciones cristianas bíblicas- Pág.7

Manuscritos bizantinos, alejandrinos, occidentales, egipcios, griego sin definir, jónicos, dóricos etc. Pero nuevamente surge la pregunta ¿hasta que originales? ¿En que idioma? Continua su exposición afirmando que el texto recibido coincide ‘esencialmente’ en un 90% de los 5000 manuscritos griegos conocidos del nuevo testamento” Pero “esencialmente” no quiere decir “completamente” ¿coincide o no coincide? Es lo que debería de esperarse para algo tan serio. Para probar sin embargo la fidelidad de esas copias menciona referencias que podrán ser incuestionables pero también son inservibles dado que son referencias muy posteriores a la aceptada composición del nuevo testamento original.

Nadie rechaza que es en el siglo V cuando el “Nuevo testamento” ya ha adquirido su composición definitiva, pero no obviemos que en ese siglo V el nuevo testamento ya era el nuevo testamento (modificado al antojo del imperio romano / Babilonia), creado por la labor de Eusebio de Cesárea y su equipo de copistas incansables un siglo antes y auspiciado por Constantino y su curia de cecilianos los llamados católicos, secta predominante que surgió victoriosa y se hizo con el control de la iglesia al final del concilio de Nicéa del cual obtuvo de Constantino el poder absoluto en asuntos de la naciente religión cristiana. Y para la cual necesitaban de unos escritos “inspirados” en los que sustentar todo su corpus doctrinal.

Cuando se refieren a la labor traductora del humanista Erasmo de Rótterdam suelen alabar su minuciosidad a la hora de compendiar el nuevo testamento griego, reconocen sin embargo que Erasmo aceptó introducir algunos “cambios” en el texto a instancias eclesiales (al servicio de Roma). ¿podemos imaginar lo que esos “cambios” han sido capaces de generar?, efectivamente toda una serie de doctrinas falsas que siglos después han sustentado una teología equivocada, que llegó a su climax en las cámaras de gas. Sin embargo los estudiosos protestantes se sienten satisfechos de la obra de Erasmo a pesar de aquellos “cambios” diciendo que se trata de:

una obra pionera que abría nuevos caminos y de una importancia espiritual revolucionaria”

La transmisión del texto del nuevo testamento y nuestras Bíblias de hoy.
Rudolf Ebertshauser –Ediciones cristianas bíblicas- Pág.8.

Un año después de que Erasmo terminara de publicar su nuevo testamento comenzó la reforma protestante (1517), se avivó la doctrina de la “justificación” y tiempo después surgiría un líder que escupiría por su boca el veneno de serpiente cuando se refería a los judíos. En el espíritu del cristo luterano, tan sublime y tan excelso, tan surgido por la providencia divina es en el que se baso aquél líder alemán para promulgar la exterminación de todos los judíos europeos. Y como no podía ser de otra manera, gracias al texto recibido o textus receptus.

Conforme avanzaba la tecnología y las ciencias implicadas en el estudio de los manuscritos antiguos muchos críticos estudiosos del nuevo testamento encontraron entonces auténticas aberraciones en el famoso texto recibido cuando era comparado con manuscritos más antiguos. La historia y hablamos de la historia, con documentos probados tales como los escritos de Eusebio, Orígenes, y otros les desveló que el texto surgido en el siglo IV era un texto manipulado para sustentar doctrinas que la llamada “iglesia” del primer siglo jamás hubiera creído. Esto es tan cierto y tan concluyente que los defensores del texto recibido solo han encontrado un único punto en el que apoyarse, “la fe”

Prácticamente todas las copias que existen completas del nuevo testamento proceden de los siglos VIII al XIV, algunos manuscritos de los siglos IV, V y VI y a partir de aquí fragmentos y textos incompletos hasta el siglo III.

De los siglos III y IV consta un pequeño problema, la única evidencia de nuevo testamento completo no aparecerá hasta después del concilio de Nicéa en el 325. Donde el texto refleja algo muy sorprendente para la época en referencia a textos que hablan de cuestiones religiosas, sorprende en el nuevo testamento niceno la uniformidad del texto, la armonía y el orden. Ninguna compilación de obras clásicas estaba tan ordenadamente compuesta como el nuevo testamento surgido en el siglo IV.

Los defensores del textus receptus piden pruebas de que el nuevo testamento fuera más bien creado que copiado, dicen que no existen, pero existen en forma de 80 códices nicenos y una orden imperial, desgraciadamente la iglesia católica mantiene la afirmación de que de los 80 códices que conformaban las conclusiones nicenas solo se han salvado 24…(¿?). En cualquier caso Eusebio de Cesárea confirma este dato en su libro Vita de Constantini donde indica que el emperador le ordenó la creación de 50 nuevos testamentos para que todas las iglesias del imperio tuvieran un mismo criterio y no se apartaran de la “fe verdadera” que en ese momento ya recién ostentaba la iglesia católica. ¿Cómo se lograba esto si no era manipulando los textos?, una evidencia a favor de que es entonces cuando el nuevo testamento fue retocado la tenemos en el credo niceno supuestamente inspirado nuevamente por las escrituras cristianas conocidas como nuevo testamento.

Pero contamos con otras evidencias, los decretos anti-judíos de Constantino; En su afán de “crear” una iglesia cristiana diferente, y distanciada de su matriz judía original, Constantino evitó toda unión con los judíos pseudo cristianos prohibiendo a los cristianos gentiles observar mandamientos de la ley judía, ¿y cómo es que los gentiles todavía observaban mandamientos de la Torah?, la respuesta es concluyente, desde el siglo I hasta ese momento los cristianos gentiles habían sido enseñados mayormente por judíos seguidores de un jesús judío muy diferente del que con Constantino surgió en la teología cristiana.

Hasta ese momento si estos cristianos tenían conocimiento de los escritos de los apóstoles seguidores de Jesús  pudieron comprobar que en poco o nada se parecían al nuevo testamento ideado por Constantino. Aquellos compartían no solo la fe judía, sino también sus costumbres y sus rituales religiosos. Algo que desapareció con los decretos conciliares de Constantino.

Si en ese preciso instante, el número de judíos seguidores de jesús hubiera sido lo suficientemente significativo, es posible que los cristianos fieles nunca hubieran dejado de observar la Torah tal y como venía siendo su costumbre desde el siglo I. La entrada de líderes gentiles en las iglesias cristianas hizo el resto. Una vez más gracias al “texto recibido”

Ahora veamos una de las declaraciones más ridículas que uno puede escuchar, ruego atención a estas declaraciones:

“La suposición de que los textos más antiguos del nuevo testamento tienen que ser los más fieles, parece lógica a primera vista. Pero ya fue rechazada y rebatida en el siglo XIX por creyentes fieles a la Biblia y eruditos, entre los cuales se hallan extraordinarios conocedores de la historia de los textos, como John William Burgon y Frederick Henry de Inglaterra. Contrastando con esta suposición, ellos han demostrado que precisamente la transmisión del texto en los primeros siglos fue muy poco uniforme en lo que se refiere a su fidelidad”

Más adelante como si no se hubiera dado cuenta de la barbaridad que acaba de decir continúa:

Por lo tanto es muy importante saber si los escribientes copiaban el texto de fuentes fiables cotejadas con los originales. En numerosos manuscritos muy antiguos se puede demostrar que fueron escritos por copistas que trataban la santa Palabra con gran dejadez o incluso con arbitrariedad. Esto originó errores de copia, mutilaciones evidentes del texto, pero también a veces cambios del texto original inducidos por herejías”


La transmisión del texto del nuevo testamento y nuestras Bíblias de hoy.
Rudolf Ebertshauser –Ediciones cristianas bíblicas- Págs.13-14

Analicemos las primeras declaraciones. “…han demostrado que precisamente la transmisión del texto en los primeros siglos fue muy poco uniforme en lo que se refiere a su fidelidad”. Resulta que los textos más antiguos procedentes de copias del siglo I son completa y absolutamente poco fiables.

Analicemos la segunda declaración: “En numerosos manuscritos muy antiguos se puede demostrar que fueron escritos por copistas que trataban la santa palabra con gran dejadez o incluso con arbitrariedad. Esto originó errores de copia, mutilaciones evidentes del texto, pero también a veces cambios del texto original inducidos por herejías

Surge una pregunta; Si los copistas del siglo I hicieron un trabajo tan pésimo a pesar de copiar de textos “originales” ¿cómo se puede entonces creer que el texto recibido es mejor? ¿Quién determinó lo que era original de lo que estaba añadido, mutilado, o ausente si en realidad nadie a partir del siglo IV trabajó sobre textos originales?

Estas declaraciones son completamente ridículas para alguien como Rudolf Ebertshauser un erudito en filología alemana e inglesa…no en griega.

Ya que si los textos más antiguos no son fiables, inmediatamente convierte a los posteriores en COMPLETAMENTE FALSOS por cuanto que los segundos proceden de los primeros al ser copias de aquellos más antiguos. ¿O no?

Todo cuanto se pueda decir acerca del texto recibido se basa exclusivamente en suposiciones, mientras que la tan criticada “crítica textual” aporta evidencias históricas concluyentes de que el texto recibido es pura y llanamente un compendio de libros sin autor establecido, que cuenta además con numerosas interpolaciones eclesiásticas, y plagios literarios procedentes de las religiones paganas observadas por los líderes supuestamente cristianos a quienes se les supone convertidos los cuales se hicieron cargo de la iglesia en el siglo IV.

La historia solo tiene un camino, la fe tiene muchos.

Quien acepta la fidelidad del texto recibido que dio origen al nuevo testamento (modificado al antojo del imperio romano), por fuerza ha de aceptarlo por fe y solo por fe, dado que no cuenta con ningún apoyo en el que sustentar semejante creencia, mientras que la crítica textual a la que se le podrá tachar de herética, ha demostrado que históricamente el textus receptus es un error.

Declaraciones en el sentido de que los textos más antiguos son los menos fiables son a todas luces algo sin sentido, totalmente incoherente, por cuanto que el nuevo testamento se supone fue compilado en base a las copias de copias de esos textos. Afirmar que los textos cercanos al siglo IV son los más fiables es otra incoherencia porque estos se basan en aquellos, y si los manuscritos del siglo III son falsos o fueron mal copiados, los del siglo IV reprodujeron los mismos errores y los nuevos testamentos de hoy recogen tales errores.

Concluyo que “la fe”, en este caso, no es buena ayuda, “creer por fe” en el textus receptus a pesar de las evidencias históricas en contra es ceguera, y ahora mismo seguir manteniendo esa creencia es absurdo y para los cristianos, mesiánicos, nazarenos etc. incluso es peligroso espiritualmente.

Hoy a pesar de lo que quieran creer por fe los incondicionales del textus receptus, la historia los señala con el dedo. La iglesia católica reconoció que existe una teología adversa que une al nuevo testamento con las cámaras de gas, si este es el textus receptus desde luego su lectura no es recomendable para nadie puesto que en el nombre de “cristo” se han perpetrado a lo largo de la historia los crímenes más terribles.

“Y palabras contra el Altísimo pronunciará.

a los santos elevados afligirá;

Y pensará cambiarle los tiempos y la Ley (Toráh),

Y estarán en su mano hasta un periodo, y dos periodos y medio.

Daniel 7:25

Publicado el 20 abril, 2011 en Paganismo y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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